En el marco del AEFest 2024, este proyecto visual expande la intersección entre el diseño y el arte del cartel. Su punto de partida es la exploración de lo oculto, lo erótico y lo místico, en sintonía con la temática “Lo que no se ve”. Ubicado en el contexto del Festival de Artes Eróticas realizado en Medellín, este cartel responde a la necesidad de construir una identidad visual que trasciende lo comunicativo e informativo, convirtiéndose en una experiencia sensorial y conceptual, que invita a la audiencia a sumergirse en las profundidades del inconsciente y descubrir lo que yace más allá de lo visible.
Este cartel ha sido concebido bajo una composición central y circular, diseñada para fijar la atención del espectador en la figura principal y guiar la mirada a través de los distintos elementos que conforman la escena. La estructura visual equilibra simetría y fluidez, permitiendo que los símbolos y personajes se entrelacen de manera orgánica sin perder claridad narrativa.
La figura central sostiene una llave, un símbolo que encarna el acceso a los misterios del deseo y la naturaleza oculta de la sexualidad. A su alrededor, las serpientes enroscadas refuerzan el concepto de transformación, tentación y sabiduría, mientras que las figuras híbridas humano-felinas establecen una conexión entre lo instintivo y lo contemplativo.
Los símbolos presentes en las columnas y los objetos en el suelo son elementos funcionales para integrarse en otras piezas gráficas. La paleta cromática seleccionada de tonos tierra y rojizos potencia la atmósfera del cartel, evocando misterio y sensualidad. La tipografía, alineada con el concepto ritualístico se integra sin interferir con la narrativa visual. Su versatilidad visual permite que el diseño cobre vida en distintos formatos, desde cartelería física hasta aplicaciones digitales, asegurando una identidad coherente y expansiva.
Además de construir una identidad visual para el festival, abre un espacio para la resignificación del erotismo y la representación de la mujer en el diseño o publicidad. Se aleja de la mirada reduccionista del cuerpo femenino para presentarlo como un territorio de poder, deseo y misticismo. A través del lenguaje simbólico, la figura femenina en el cartel encarna el erotismo como fuerza creadora y transformadora, vinculándola con arquetipos ancestrales que la conectan con lo instintivo y lo sagrado. Este enfoque desafía las representaciones convencionales de la sexualidad, invitando a la audiencia a una exploración de su propia percepción del erotismo.

You may also like

Back to Top